"No sé si soy clásico o romántico, dejar quisiera mi verso como deja el capitán su espada: famosa por la mano viril que la blandiera". Antonio Machado

28 agosto 2009

CINCO AÑOS EN MEDIO DE LA NAVAJA

Decadi, 10 de fructidor de 215.

A veces noto que desde mi mediocridad no alcanzo a imaginar con suficiente grado de percepción la vida de otros hombres. O más exactamente las sensaciones, sentimientos o pensamientos que han surcado la mente de otros ante y bajo los acontecimientos que les tocó.

Pero la mejor forma de acercarme a una Vida que ya nunca viviré es la crónica directa de su autor. Tengo guardadas varias conversaciones en la memoria de carácter sorprendente, tengo al menos tres amigos/conocidos que dieron por diferentes motivos con sus huesos a la sombra, pero uno de los personajes que más me ha acercado a una vida extrema fue "El Comandante".

No sé qué mecanismo es el que hace a un joven de 18 años que cursa su primer año de carrera se haga amigo de un extranjero que lo dobla en edad, y que a lo largo de dos años de convivencia, sin que exista entre ellos más relación que la mera amistad, esté la narre vivencias y secretos sorprendentes de cinco años de guerrilla sudamericana. Quisiera quizá atribuírselo a mi falta de prejuicio, a mi interés por no juzgar a los demás, pero eso sería considerarme en demasiado afecto.

El caso es que sé de primera mano cómo se realiza un ride de control de varias calles y manzanas en las que realizar una operación (ajusticiamiento revolucionario, robo de armas, saqueo de intereses capitalistas, ataque a cuarteles, etc.). Los 45 hombres al mando de "El Comandante" se autodenominaban guerrilla urbana, algo así a lo que hiy en día venimos a denominar genéricamente a denominar "terroristas".

"El Comandante" se daba suficiente poca importancia para pensarse que al contar esto buscaba notoriedad, de hecho no hablaba con nadie de política, mantenía siempre un florete detrás de la puerta, y conservaba dos heridas de bala, una en la cara y otra con entrada en el abdomen y salida en la espalda.

"El Comandante" había llegado a estrangular con sus propias manos al hombre que le hizo uno de esos agujeros, comentaba que contra un arma en distancia corta o saltas sobre tu enemigo o estás muerto. Había pasado 20 días en un "Hospital Popular": un piso franco donde un médico más o menos afín, les ponía el termómetro a los baleados en acciones de guerra. Había visto caer a compañeros que corrían huyendo a su lado, o cómo el ejército sacaba de su casa y ejecutaba a un joven estudiante de izquierda que se hacía llamar por su mismo apodo.

Entrenaba para la muerte a jóvenes de su misma suerte, aprovechando las instalaciones parroquiales y la bendición parroquial. Entre ellos muchos "conectes" internacionales, corría el año ochenta y poco, e incluso ETA contaba cno grandes apoyos en la Internacional Comunista.

"El Comandante" era un tipo risueño. Se reía a partes iguales de sus vivos y sus muertos; de que aún siendo judio el UZI era el arma corta que mejor resultado daba; y de cómo curiosamente en las primeras elecciones después de 12 años de guerra civil ganase la derecha en las zonas que controló la guerrilla y viceversa. Creía ya en tan poco como para reirse de todo aquello en lo que había creído.

Le tocó vivir un momento cruel en el lugar clave, y entre sus 19 y 24 años se jugó su vida y la de sus hombres, aparte de llevarse alguna que otra en el camino. No las había contado, no creo que supiera cuántos cayeron en las acciones que programaron; aunque sí alcanzaba a contar en media docena los supervivientes de su grupo de operaciones (6 de 45, algo mejor que en las Termópilas). Su frase más repetida, ya fuera viajando en coche o saliendo a la montaña: "Si estoy vivo es por cobarde, no por valiente". Estoy seguro de que siempre fue buena persona.

Ya hace 7 u 8 años que no tengo noticias suyas, debió cambiar de móvil, de casa y de trabajo. Era un artista de la ilusión y la fuga, y yo no soy más listo que la CIA, a la que también despistó. Dejo este texto para mostrarle mi aprecio a pesar de lo que le tocó ser, a pesar de esos prejuicios fáciles de tener con una nómina, una casa y un coche. Él me ha permitido alcanzar la comprensión de una vida ajena que ningún libro, ni ninguna película me podrán transmitir nunca. Esas noches de charla en aquella ciudad del Sur, esas clases de esgrima, la música de Silvio, esas sesiones de concentración y nemotecnia...

SALUD

NOTA: Entre 1980 y 1992 en la Guerra Civil de El Salvador murieron 75 000 personas, más del 1,5% de la población total de un pais apenas tan extenso como la provincia de Badajoz. Cuba y la recién sandinista Nicaragua apoyaron intensamente el movimiento revolucionario. La URSS y Estados Unidos concentraron su esfuerzo inversor para decantar la balanza hacia su lado, pero casi todos los muertos salieron del pueblo llano. En dos ocaciones el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional trató de conquistar la capital llegando a cercarla con su ejército no convencional. Finalmente la ONU orquestó una negociación de paz que permitió la reinserción social de todos los armados subversivos.

1 Postillas:

OpenID estodevivir dijo...

qué historia,qué historia la de nuestros países....

sábado, 29 agosto, 2009

 

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