"No sé si soy clásico o romántico, dejar quisiera mi verso como deja el capitán su espada: convicta por la mano viril que la blandiera". Antonio Machado

29 octubre 2009

GLOSARIO

Octidi, 8 de Brumario de 216

VIDA:
(Del lat. vita).

1. f. Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee.

4. f. Espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal o un vegetal hasta su muerte.

6. f. Modo de vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia de una persona, o a las comodidades o incomodidades con que vive.

7. f. Modo de vivir en orden a la profesión, empleo, oficio u ocupación.


FELICIDAD:
(Del lat. felicitas, -atis).

1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.

2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo.

3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad


EXPERIENCIA:
(Del lat. experientĭa).

1. f. Hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien algo.

3. f. Conocimiento de la vida adquirido por las circunstancias o situaciones vividas.


ATARAXIA:
(Del gr. ἀταραξία, imperturbabilidad).

1. f. Fil. Imperturbabilidad, serenidad.


SERENO, NA:
(Del lat. serēnus).

2. adj. Apacible, sosegado, sin turbación física o moral.


TIEMPO:
(Del lat. tempus).

1. m. Duración de las cosas sujetas a mudanza.

4. m. Época durante la cual vive alguien o sucede algo. En tiempo de Trajano. En tiempo del descubrimiento de América.


ALEGRÍA:
(De alegre).

1. f. Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores.


RESPONSABLE:
(Del lat. responsum, supino de respondĕre, responder).

2. adj. Dicho de una persona: Que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.


CORDIAL:
(Del lat. cor, cordis, corazón, esfuerzo, ánimo).

1. adj. Que tiene virtud para fortalecer el corazón.

2. adj. Afectuoso, de corazón.


CIENCIA:
(Del lat. scientĭa).

1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.


CULTIVAR:
(De cultivo).

1. tr. Dar a la tierra y a las plantas las labores necesarias para que fructifiquen.

2. tr. Poner los medios necesarios para mantener y estrechar el conocimiento, el trato o la amistad.

3. tr. Desarrollar, ejercitar el talento, el ingenio, la memoria, etc.

4. tr. Ejercitarse en las artes, las ciencias, las lenguas, etc.


BENEFICIO:
(Del lat. beneficĭum).

1. m. Bien que se hace o se recibe.


MUERTE:
(Del lat. mors, mortis).

1. f. Cesación o término de la vida.


SALUD:
(Del lat. salus, -ūtis).

1. interj. coloq. U. para saludar a alguien o desearle un bien.

02 octubre 2009

CUERDOS EN CLAVE DE RE

Primidi, 11 de Vendimiario de 216

Qué ha sido de tus ojos penetrantes,
de tu luego, de mi antes,
de tu hielo, de tu fuego.
Qué ha sido de tus labios acolchados,
de tus risas, de tus fados,
de tu "quiero que me cantes..."

Qué ha sido de tus besos peregrinos,
de las tardes que andamos los caminos
de los pinos, de la arena,
qué ha sido de aquella vieja condena
de vivir sin tu cariño.

Qué ha sido del silencio que blandías
en los días que querías
inundarme de tu aprecio.
Qué ha sido de los necios que decían
que los besos que tenías
durarían poco tiempo.

Qué ha sido del pilón junto a la higuera
dónde aquella primavera
me repasaste tu infancia,
qué ha sido del quererte,
del tenerte, del perderte,
del poderte apretar contra mi alma.

Qué fue de la serpiente y la manzana,
de las ganas de comerte
y que empezara otra semana.
Qué fue del barro y del soplo,
de la maña y del escoplo
que moldearon tus entrañas.

Qué será de la espera de los cuerpos,
de los años tan tenaces,
de las viñas, el raspajo y el buen vino.
Qué será de las guerras que perdimos
los escombros y los muertos,
las palabras y las paces.

SALUD

22 septiembre 2009

Frente al calor del membrillo

Primidi, 1 de Vendimiario de 216 (Hoy comienza un nuevo año en el Calendario Revolucionario)

Hoy por tercer día consecutivo están berreando los venados. El Sol se resiste a ser tapado por completo por las nubes y calienta los cuerpos en breves segundos haciendo más reconfortante el regreso a la sombra. La lluvia de los días anteriores y el sol de éstos, está verdeando a buen ritmo el pasto reseco durante todo el verano. Las granadas ya están maduras, dulces. El membrillo amarillo y orondo, esperando los últimos calores para madurar un año más en el momento apropiado. Las zarzamoras se han resecado demasiado, bien por exceso de temperatura, o bien por falta de agua, sea por lo que sea no están comestibles.

Al atardecer se levanta el viento del Oeste que dura alguna que otra hora, el Sol ralentiza su marcha desde mi ladera de poniente, dejando un color azul violáceo, transición entre el naranja que se marcha y el negro que lo persigue. Antares está muy bajo ya, en apenas media hora habrá sido eclipsado por las encinas del Riscal: esa larga fila de árboles que alabea el horizonte meridional de mi paisaje.

El barro de las últimas tormentas se ha secado, en este momento el suelo torna marrón oscuro las zonas más húmedas, delatando el tránsito natural de las escorrentías y los subálveos. El momento de que el pico o la escardilla maximizan su rentabilidad está pasando. El suelo se endurece y las piedras, esos fragmentos graníticos de formas concoides, vuelven a ser atrapadas por la arcilla hasta próximos y no lejanos chubascos.

Así es mi vida ahora.

Una crónica lenta y llena de acontecimientos tan sencillos como necesarios e incuestionables. Ante los que los ojos del hombre, mis propios ojos, se convierten en testigos incapaces de juzgar tanto y de tan antiguo. Observar. Qué felicidad más enorme que la que nos hace espectadores de nuestro Mundo y Vida.

Después de diez días viviendo en mi nuevo Mundo, me encuentro mucho más cerca mía. Por fin vuelvo a tener los pies en la Tierra, ya seca, y empiezo un largo camino para decidir si finalmente quiero o no quiero morir aquí. Si este pequeño rincón, este valle, hasta la semana pasada deshabitado, entre la Sierra de Huelva y la Faja Pirítica, será para mí Mi Lugar en el Mundo.

Ya les tendré al corriente de las primeras setas y de la montanera, porque el otoño se acerca y nadie va derogar su entrada ni para bien ni para mal.

SALUD

08 septiembre 2009

VOCABITUR UNA*

Duodi, 22 de Fructidor de 215

Con más ganas de escribir que momento inspirado propiamente dicho, hoy he paseado por las calles y fragancias de mi pueblo. Aunque Écija nunca fue pueblo a efectos reales, siendo ya nombrada como "Ciudad del Sol" desde el siglo primero de nuestra era.

Sin embargo, esta noche he paseado por el "pueblo" en su llana acepción, concretamente por el arrabal de Puerta Cerrada, mi barrio favorito. Nada turístico ni monumental, un puñado de manzanas que se extienden entre la Puerta de Osuna y la Puerta Cerrada, en el extramuros de la ciudad árabe, pero en el interior del recinto amurallado romano (el doble de extenso que el anterior), y que se mantuvo desocupado entre el Siglo IV y el XVI, y se volvió a edificar, 1200 años después, recuperando el que fuera su callejero original. Así que al recorrer la calle Alamillo (actual Rodríguez Marín), he paseado a todo lo largo de un cardo romano. Y es que los cardos de Écija no son Norte-Sur, sino un poco desorientados por ser perpendiculares al puente romano (mil veces reconstruido) sobre el Genil, uqe pudieran en origen ser incluso paralelos al río, gran eje de referencia de la ciudad, aunque los ríos tienen esa costumbre de ir cambiando su curso sin preguntar, y éste está además al menos tres metros más alto que hace 20 siglos.

En este arrabal de Puerta Cerrada, las viviendas son sencillas y funcionales, son viviendas pensadas básicamente para sobrevivir en ellas, con un patio, necesario para la Calor de las tardes y noches de verano, y una planta alta para las recurrentes inundaciones del arroyo de la Argamasilla, reencauzado en la antigua cava de la muralla. Fachadas frugales y tenues, calles sin aceras, plagadas de parches de cementos sobre el arcaico empedrado de bolos cuarcíticos blancos y pardos.

Luces y sombras entre callejuelas y barreras**. Porque Écija, con mucho, es para mí mi primera luz y mi primera sombra. Mis primeras decepciones del Mundo, y mi pozo insondable de sabiduría e ignorancia. Es la belleza y la insolencia de sus grandes monumentos (torres y palacios), y la dulzura casi inapreciable de su callejero cutre, vano, casi fatuo.

Es la cuna de mis grandes amigos, y de tantos seres dañinos que conozco y alejo a partes iguales.

Soy tan incapaz de vivir en ella, como de dejar de regresar. Disfruto los encuentros que me van mostrando mis años recorridos, viejos amigos o conocidos, cada vez más viejos, en general con más hijos y menos pelos.

Soy en parte Écija y no reniego de ello, pero Écija es también en parte algo de Yo mismo, y eso me permite odiarla con cariño.

Para todo aquel que sienta curiosidad en conocerla, que parta de la idea de que es mucho más y mucho menos de lo que le han contado: Es mi Sancho y mi Quijote; mis rincones de los ochenta llenos de amigos; mi calor bendito; mis charlas eternas hasta el amanecer; mi historia y la Historia de los míos.

Que nadie dude en preguntarme sus secretos y sus verdades.

SALUD

* Vocabitur Una: "Sólo una será llamada..." Fragmento en latín del escudo de la ciudad que reza que sólo una será llamada Ciudad del Sol. Civitas Solis Vocabitur Una.

** Barrera: Localismo ecijano que define las plazas cuadrangulares que surgen a modo de recorte o ensanche en su tortuoso callejero.

28 agosto 2009

CINCO AÑOS EN MEDIO DE LA NAVAJA

Decadi, 10 de fructidor de 215.

A veces noto que desde mi mediocridad no alcanzo a imaginar con suficiente grado de percepción la vida de otros hombres. O más exactamente las sensaciones, sentimientos o pensamientos que han surcado la mente de otros ante y bajo los acontecimientos que les tocó.

Pero la mejor forma de acercarme a una Vida que ya nunca viviré es la crónica directa de su autor. Tengo guardadas varias conversaciones en la memoria de carácter sorprendente, tengo al menos tres amigos/conocidos que dieron por diferentes motivos con sus huesos a la sombra, pero uno de los personajes que más me ha acercado a una vida extrema fue "El Comandante".

No sé qué mecanismo es el que hace a un joven de 18 años que cursa su primer año de carrera se haga amigo de un extranjero que lo dobla en edad, y que a lo largo de dos años de convivencia, sin que exista entre ellos más relación que la mera amistad, esté la narre vivencias y secretos sorprendentes de cinco años de guerrilla sudamericana. Quisiera quizá atribuírselo a mi falta de prejuicio, a mi interés por no juzgar a los demás, pero eso sería considerarme en demasiado afecto.

El caso es que sé de primera mano cómo se realiza un ride de control de varias calles y manzanas en las que realizar una operación (ajusticiamiento revolucionario, robo de armas, saqueo de intereses capitalistas, ataque a cuarteles, etc.). Los 45 hombres al mando de "El Comandante" se autodenominaban guerrilla urbana, algo así a lo que hiy en día venimos a denominar genéricamente a denominar "terroristas".

"El Comandante" se daba suficiente poca importancia para pensarse que al contar esto buscaba notoriedad, de hecho no hablaba con nadie de política, mantenía siempre un florete detrás de la puerta, y conservaba dos heridas de bala, una en la cara y otra con entrada en el abdomen y salida en la espalda.

"El Comandante" había llegado a estrangular con sus propias manos al hombre que le hizo uno de esos agujeros, comentaba que contra un arma en distancia corta o saltas sobre tu enemigo o estás muerto. Había pasado 20 días en un "Hospital Popular": un piso franco donde un médico más o menos afín, les ponía el termómetro a los baleados en acciones de guerra. Había visto caer a compañeros que corrían huyendo a su lado, o cómo el ejército sacaba de su casa y ejecutaba a un joven estudiante de izquierda que se hacía llamar por su mismo apodo.

Entrenaba para la muerte a jóvenes de su misma suerte, aprovechando las instalaciones parroquiales y la bendición parroquial. Entre ellos muchos "conectes" internacionales, corría el año ochenta y poco, e incluso ETA contaba cno grandes apoyos en la Internacional Comunista.

"El Comandante" era un tipo risueño. Se reía a partes iguales de sus vivos y sus muertos; de que aún siendo judio el UZI era el arma corta que mejor resultado daba; y de cómo curiosamente en las primeras elecciones después de 12 años de guerra civil ganase la derecha en las zonas que controló la guerrilla y viceversa. Creía ya en tan poco como para reirse de todo aquello en lo que había creído.

Le tocó vivir un momento cruel en el lugar clave, y entre sus 19 y 24 años se jugó su vida y la de sus hombres, aparte de llevarse alguna que otra en el camino. No las había contado, no creo que supiera cuántos cayeron en las acciones que programaron; aunque sí alcanzaba a contar en media docena los supervivientes de su grupo de operaciones (6 de 45, algo mejor que en las Termópilas). Su frase más repetida, ya fuera viajando en coche o saliendo a la montaña: "Si estoy vivo es por cobarde, no por valiente". Estoy seguro de que siempre fue buena persona.

Ya hace 7 u 8 años que no tengo noticias suyas, debió cambiar de móvil, de casa y de trabajo. Era un artista de la ilusión y la fuga, y yo no soy más listo que la CIA, a la que también despistó. Dejo este texto para mostrarle mi aprecio a pesar de lo que le tocó ser, a pesar de esos prejuicios fáciles de tener con una nómina, una casa y un coche. Él me ha permitido alcanzar la comprensión de una vida ajena que ningún libro, ni ninguna película me podrán transmitir nunca. Esas noches de charla en aquella ciudad del Sur, esas clases de esgrima, la música de Silvio, esas sesiones de concentración y nemotecnia...

SALUD

NOTA: Entre 1980 y 1992 en la Guerra Civil de El Salvador murieron 75 000 personas, más del 1,5% de la población total de un pais apenas tan extenso como la provincia de Badajoz. Cuba y la recién sandinista Nicaragua apoyaron intensamente el movimiento revolucionario. La URSS y Estados Unidos concentraron su esfuerzo inversor para decantar la balanza hacia su lado, pero casi todos los muertos salieron del pueblo llano. En dos ocaciones el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional trató de conquistar la capital llegando a cercarla con su ejército no convencional. Finalmente la ONU orquestó una negociación de paz que permitió la reinserción social de todos los armados subversivos.

20 agosto 2009

En algún lugar

Duodi, 2 de Fructidor de 215

Hay sitios del Mundo que se empeñan en seguir siendo como siempre fueron los sitios del Mundo. Aunque algunos nos empeñemos en traernos el coche y el portátil, su inmensidad es tanta que nos empequeñecen en su transparencia.

Sin ir más lejos, ahora mismo contemplo un cielo negro, como durante mucho tiempo han venido siendo los cielos nocturnos. Brunos. Las estrellas rebosan y cobran importancia, ahora es fácil imaginar por qué se les puso nombres, por qué se le atribuyen cualidades, por qué nos esforzamos en encontrar formas imposibles, inexistentes. El cielo que contemplo es una ilusión óptica, es la sincronización de haces luminosos que salieron en diferentes momentos de la historia, entre 4 y miles de años. Nunca existió tal y como yo lo veo, es una obra de la Naturaleza para todos nosotros.

Lo escruto, desde las osas hacia la izquierda el Boyero con Arturo, hacia abajo el Dragón. El triángulo de verano tiende a desaparecer entre tantas estrellas menores, contemplo cómo Deneb carga el Cisne a la derecha, la Corona que culmina los cielos de verano acá en el Norte, el Delfín, la Lira, el Auriga… Esta noche están todos para mí.

A pesar de que tengo refugio, creo que voy a pasar la noche bajo las estrellas. En mi soledad, en mi plenitud. La oscuridad lo es todo, apenas una veintena de luces puedo observar desde mi posición actual, la más cercana a no menos de 5 kilómetros, escucho grillos, mosquitos y algún escarabajo que hoy mis seres cercanos. El resto Oscuridad y Silencio.

Desde niño he pasado muchas noches en el campo o la montaña, en mi adolescencia realicé largas caminatas (de varios días) en solitario. Pero es ahora cuando me impresiono, por mi falta de costumbre, de este espectáculo mágico tan al alcance de todos.

Y es que a pesar de los pesares, en algún lugar hacia fuera, alguien estará contemplando el Mundo como lo contemplaron sus más lejanos antepasados, hace tiempo, poco y mucho tiempo.

Buenas y silenciosas noches. No enciendan las luces.

SALUD

24 diciembre 2008

EL DÍA QUE SE ME ACABEN LAS METÁFORAS

Quartidi, 4 de Nivoso de 215

Abro y ojeo la Odisea, y la cierro abrumado. Piendo, como siempre, en Tiempo.

Saber que hace 30 siglos un personaje del que apenas conocemos su nombre, ideó y narró historias con las que enriquecería el alma de los hombres... Desde entonces no se ha detenido un solo instante el acervo creativo de la Humanidad. Aunque muchos libros ardieron, muchos otros surgieron para rellenar estanterías y bibliotecas, y por ahora la resultante sigue estando en positivo.

Mi vida terminará cuando deje de existir, lo que haya escrito hasta entonces será mi legado a la Humanidad, incluyendo proyectos y estudios técnicos; lo que haya leído hasta entonces seré Yo y morirá conmigo. Pero hasta ese momento los papeles, y sus árboles talados, son las extremidades que sostienen mi alma, las que le permiten asir la realidad y las que la desplazan sobre ella.

Mi alma, es decir: mi Yo, mi voluntad; se mueve sobre ideas, casi todas escritas, en cambio, mis pies andan sobre nubes de electrones... ¿Qué es más real entonces? ¿La materia o la utopía?

El día que se me acaben las metáforas habré albergado todo el conocimiento que pretendía, y seré como un boleto que se pudre ante el invierno no habiendo culminado ninguna cacerola.

El día que se me acaben las metáforas, será porque mi curiosidad cotiza a la baja, será porque no alcanzan mis acciones más conocimiento que el del propio olvido.

El día que se me acaben las metáforas, será porque caen mis manos en aludes agotadas, por la pendiente vespertina y senil de la Vida. Será el firmamento de las estrellas apagadas cuya luz nos ilumina si aún la vemos...

El día que se me acaben las metáforas libros de telarañas ocuparán los pobres estantes de mi casa; y las palabras lanzadas serán lluvias, y las pasiones vividas: ecos en la fragua.

Pero mientras tanto no lucho ni me rindo, no canto ni me callo, avento el grano fino, oliendo cómo vuela agría al fin la paja.

Aquí estoy, no me busco pero me encuentro, a mí y a tí, en cada palabra, y si entiendo lo que entiendo de la Vida, es gracias a la física y a las metáforas.

SALUD